Desde 1932 prendas de ante, napa y doble faz, con una buena oferta de pieles finas y alta peletería, tanto en modelos clásicos como en actuales. Sus colecciones, basadas en la creatividad, la funcionalidad y, sobre todo, en el uso de pieles de primera calidad, tienen como objetivo la elegancia. La calidad y los procesos de fabricación artesanales en nuestros talleres propios, aseguran un resultado excepcional.

80 años dedicados a la marroquinería. A principios del siglo 20, Emilio Solsona i Capell llegaró a Barcelona desde Lleida. Lo hizo con muy poco dinero, pero con toda la vitalidad y el optimismo de alguien que ha dominado un comercio: el cuero era su pasión primordial. Abrió una pequeña tienda en la Plaza del Pi, a pocos metros de la Rambla. Vendió sus prendas al por mayor y al por menor, y se centró especialmente en el mercado interno. Emilio Solsona era un artesano fino, pero también era un vendedor excepcional. Él, muy hábilmente, ha explotado su conocimiento, anunciando su mercancía en la calle y convertirtiendose en uno de los pioneros en la publicidad de su época.

Gracias a su exitosa carrera, avalado por su éxito en los mercados extranjeros, Solsona decidió abrir su legendario establecimiento en la Rambla Catalunya de Barcelona. Era 1932, y 80 años más tarde, la boutique sigue funcionando. Una segunda e incluso tercera generación de trabajadores del cuero han pasado por ella, y hoy en día la tienda está dirigida por Alfonso de Aracil Solsona. Todos ellos están unidos por la vocación de un comercio que todavía es eminentemente artesanal y por un compromiso no negociable: todos los patrones con los que Solsona ha trabajado a lo largo de su historia son originales.